¡El triunfo popular! La Champeta ya es Patrimonio Cultural Inmaterial de Colombia



La Champeta alcanzó uno de los reconocimientos más importantes de su historia. En 2025, este movimiento cultural nacido en los barrios del Caribe colombiano fue oficialmente declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación, un hecho que llena de orgullo a artistas, picoteros, bailarines y a toda la comunidad champetera que ha sostenido el género por décadas.

La aprobación del Plan Especial de Salvaguardia (PES) por parte de las autoridades culturales del país consolida a la Champeta como una manifestación viva, con valor social, histórico y cultural innegable para Colombia.

"El universo cultural reconocido está compuesto por 11 expresiones que consolidan una propuesta que da cuenta de la identidad de la champeta, de su vigencia, riqueza simbólica y papel en la vida cotidiana de los territorios", señalaron fuentes oficiales del Ministerio de las Culturas, destacando la dimensión integral del reconocimiento. 


La perseverancia y el concepto favorable de 2023

Este logro no es producto de un decreto aislado, sino de la perseverancia. Es el resultado de años de trabajo de gestores culturales, líderes comunitarios y portadores de tradición que demostraron que la Champeta no solo anima fiestas, sino que construye tejido social.

Este triunfo tiene raíce profundas que se consolidaron en el 2023, cuando el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural dio concepto favorable al proceso, un momento que ratificó el compromiso de las comunidades. “Hemos luchado incansablemente durante dos décadas para que este momento llegara, y hoy vemos cómo la resistencia se canta, se baila, se vive”, ha expresado Mily Iriarte, picotera, investigadora y líder feminista champetúa.


El picó: Corazón y patrimonio sonoro del Caribe

Dentro de este reconocimiento se destaca el papel central del picó como corazón del universo champetero. Estas imponentes máquinas de sonido no solo representan potencia musical, sino creatividad popular, ingeniería empírica, diseño artesanal y un vibrante espacio de encuentro comunitario.

Con esta declaratoria también se protege el oficio de quienes construyen, decoran y operan los picós, verdaderos guardianes del sonido y la tradición.


Impacto directo para los artistas y las nuevas narrativas

Para los artistas y los portadores del género, este reconocimiento abre nuevas posibilidades de visibilización, formación, circulación cultural y preservación de su legado. La Champeta entra a una etapa donde su crecimiento puede darse con mayor respaldo institucional y respeto social.

Líderes como Mily Iriarte, investigadora del papel de la mujer en la cultura champetera, proyectan un futuro inclusivo: "Ahora podemos hablar de un feminismo champetúo, donde las mujeres del barrio tienen voz y utilizan el ritmo como una herramienta de visibilización para sus derechos".

La Champeta no pierde su esencia popular por convertirse en patrimonio. Al contrario, se fortalece desde su raíz barrial para proyectarse con más fuerza dentro y fuera del país. Desde ChampetaRadio celebramos este logro como un triunfo colectivo.

 
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